Con un frío que se te hielan las manos y los pies.

Con un frío que se te hielan las manos y los pies.

Con la cartera que pesa 150 kilos.
Con los chicos que no paran de quejarse, pelearse, gritar:

  • Me duele el labio ( le salió un herpes, pobre!).

  • Tengo frío.

  • Me muero de hambre (habíamos desayunado hace 1 hora).

  • Me quiero ir al hotel.

  • No te importa nada de lo que te digo.

  • Me pica la cola.

  • Qué te cuesta un lego más?!

    Finalmente llegamos a la torre Eiffel.

    Había una cola impresionante para subir, y con éste frío no la hacía ni loca, les prometimos volver en taxi y temprano mañana. Así que les dijimos a los chicos: bueno ya llegamos, vieron qué linda es? Volvemos mañana, ahora nos vamos a comer. Empezaron a llorar y gritar como locos: para qué vinimos hasta acá?! Para nada??

    Y todo vuelve a comenzar.

    > De todas formas no puede ser más hermosa!